Una de las cosas en las que no tardé en darme cuenta tras mi experiencia con los perros, es que Ghibli tenía una capacidad innata para dar grandes saltos. Sé que su raza es famosa por el agility… pero mi ignorancia no me ayudaba a pensar que quizá esa habilidad más propia de algunas razas. Pensaba, lo cual es cierto, que todos los perros pueden aprender a saltar, pero éste ya venía con eso aprendido de serie. Entonces me dedicaba a que saltara las rendijas de la calle y cositas así.
A parir de mi descubrimiento decidí ponerle nombre a esa órden y que él entendiera que eso era un salto y que podía saltar muchos más obstáculos de los que creía.
Aquí fue justo cuando dejé atrás mis métodos y me centré en el clicker. Al no tener posibilidad rápida de adquirir uno (yo y mis ganas de tenerlo todo ya… :$) Me apañé un tapón metálico pequeño que simulaba el mismo ruido. Lo cargué, tal y como había leido y empecé a usarlo. Cuál fue mi sorpresa cuando veía que mi perro reaccionaba bien a ese sonido y hacía por que sonara. Increible. Así al 3º día de enseñarle a saltar con la correa puesta, lo solté y a pesar de que sabía que iba a ir a su bola y no me iba a prestar atención… decidí probar suerte… y suerte que tuve: el perro no se despegaba de mi y saltaba SIEMPRE que yo le decía la palabra mágica: Hop.
Fue tan impactante para mi que mi perro, al cual soltaba y nunca se acercaba más de un metro de mi y no me respondia al aire libre estaba pegado a mi, mirándome y esperándome a que le diese órdenes qe decidí empezar más en serio con el tema y adquirir mis primeros libros: Introducción al clicker, un perro y un delfín; Haz de tu perro una estrella y No lo mates… enséñale. ¡Con dos clickers de regalo!
